Un sitio para vivir
Yo no soy muy de ciudad, ya lo sabeis, siempre prefiero, mil veces, una casa en la montaña que en la ciudad. Peró Rio es la primera ciudad que conozco que creo que no haría ascos a vivir en ella. Puede que sea porque todavía estoy impresionado, por las escolas de samba, o porque aún no se me ha hecho rutinario, pero, sea como sea, esta ciudad me transmite algo diferente… supongo que el enclave donde está, que es magnífico, es lo más cautivador de todo…
Bueno, ayer, para darme un regalito de cumpleaños, fui, como tenía pensado, a visitar la quadra de Viradouro, y tuve la suerte de encontrarla abierta. Me atendió uno de los mestres de bateria, me enseñó el almacén de material, que era impresionante, con instrumentos para 314 bateristas (Batubaroa somos unos 25 y ya armamos bulla) y me explicó algunas cosas de historia del grupo y, bueno, yo aluciné en colores (vermelho e branco, preferentemente, jejeje), como podeis imaginar.
Me comentó el hombre (no me acuerdo del nombre, para variar), que lleva 48 años en el grupo y es uno de los que fabrican los instrumentos, que hoy (18) hay una fiesta para homenajear el día de la madre, y ¡ahí que voy! ahora estoy en el bus, camino a la Rodoviaria para ir a Niterói a comer y pasar la tarde en casa de Viradouro… increible… esto es un sueño hecho realidad…
(12:21) Y ya estamos aquí… tomado um refrigerante (así le llaman a las gaseosas) mientras esperamos a que empiece la fiesta, que la organiza la “velha guarda” de los Viradouro, los más mayores, la gente que lleva años ahí metida… de momento hay opca gente, se está empezando a llenar, y la mayoría es gente ya mayor. A ver qué tal, jeje.

