Primer batacazo
“Última chamada a os passageiros do Pluma, 7:30, na passarela 3, porta B”… y yo que llevaba una hora esperando pensaba ¿porqué avisan tan pronto si queda más de una hora?… ¡premio gordo! no había cambiado la hora de mi reloj… para mi eran las 7:10, para Brasil las 8:10. A mi me faltaban 20 minutos para el bus. En Brasil ya hacía más de media hora que se había ido…
Y lo más humillante es que escuchaba lo que decía el del interfono, y me extrañaba, pero en ningún momento he pensado “ah, es que aquí viven en otro huso horario”…
Pos no, “pa chulo, mi pirulo”…
A las 8:10 se ha ido el de las 8, con su “Última chamada”, y yo ya un poco preocupado que voy a preguntar, y el de la agencia, extrañado, “ya se fue, ese era ya el de las ocho, el último”. Ahí es cuando mi cerebro ha interpretado todo el argumento de la película y ha pensado un buen título para ponerle: “Inepto II: el retorno de la idiotez“.
Sinopsis: tras una turbulenta semana, donde se desarrolla la primera entrega de la saga, el protagonista del film deja entrever algunos de los problemas de memoria y cognición que podemos sufrir cualquiera de nosotros… ¿serás tú el próximo?
El director amenaza con presentar a Cannes una tercera y probablemente más entregas… (por mi parte espero que no haga falta).
“Estúpido, estúpido, estúpido, estúpido” es lo primero que he pensado…
Por “suerte”, el de la agencia se ha apresurado a buscar una solución, y ha buscado a un taxista que, por la “módica” de R$ 130 (joder…) me llevaba hasta no sé qué pueblo a 70km al este, donde el bus tenía una parada para que me recogieran allí…
Además, los de la compañía me han transferido de bus, a las 8:00, el que se estaba yendo en ese momento…
Así que pocas opciones: o esperar al día siguiente, perder el pasaje, pagar una noche de hotel/hostal y pa’ colmo, perder uno de estos preciados días; pagarle al del taxi el equivalente al pasaje y rezar para alcanzar el bus; echarme a llorar o volverme a Paraguay. Al final me he decantado por lo del taxi… total, de perdidos al Rio…
Yo estaba ya de los nervios… el hombre ha puesto el taxímetro (el primero que veo en meses, y a la llegada marcaba 131,65 o algo así, así que no ha intentado tomarme el pelo o aprovecharse, es que es la tarifa, y como no he perdido el bus le he dicho que se cobrara 135, que me había salvado la noche… El bus que había aquí cuando hemos llegado (de hecho, lo hemos visto cuando abandonaba la autopista, osea, casi el terminal) era el de las 7:30… así que la transferencia no ha hecho falta y ahora estoy esperando para el que tengo que subir… y justo ahora entra en el terminal… me subo antes de que se vaya.
Ah no, que estoy ya con la tensión un poco alta, el bus es de otra compañía, pero no creo que tarde mucho ya.
Por si acaso: ya he cambiado la hora, ¿eh? que ya os veo con la sonrisilla contenida…
¡ay! cómo estoy de nervioso ahora, pero cómo me voy a reir cuando lo cuente en casa… ![]()

