Cusco II / Planificando

Pues eso, que ya estamos de nuevo aquí. Ahora voy a cenar en la pizzería de la esquina el menú de costumbre: sopa de verduritas y spaguettis a la boloñesa. Si es que algo está bien para qué cambiarlo.

En el hospedaje me han cambiado de habitación. Ahora estoy en una grande junto a la calle, con vistas a la Plaza de Armas. Y también tiene servicio de lavandería, a 3 soles el kilo.

Mañana, recoger lo del sastre, visita de seguimiento al médico por la dispepsia (que ya fue) y… planificar un poquito el resto del viaje. Juanjo quiere celebrar su cumpleaños el mismo 23 (olé, aunque caiga en miércoles). Así pues, para llegar en la mañana del 23, salisr de Lima (con todo, no te preocupes, jeje) el 22 e nla noche, haber hecho todas las compras ese mismo día… mmm… hoy es 13, lunes 14, supongamos que salgo el martes 15 hacia Arequipa, llego la mañana del 16 (supongamos)., tengo que localizar al amigo de los Leones, a ver si me echa un cable (¿me enseñan la ciudad?), o mejor, busco ya para empezar la subida al Misti el 17… Si es esto último, 17 y 18 Misti, y también me gustaría visitar el Colca y lo que me recomienden… llegar a Lima el 21, ir de compras y a Ventanilla… bueno, mejor ir poco apurado y de ahí ya vemos, si me sobra tiempo el 21 mismo puedo estar yendo a Piura, o no… ya veremos pues. Lo que está claro es que el 21 hay que estar en Lima, y de ahí a ver qué se hace…

Bueno, ya veremos qué tal estos días que se vienen, que pueden ser divertidos… ¡juas!

Comentarios

Nube

Sólo una nube cada vez.
Sólo una sombra en cada nube.
Sólo una vista, una vista
que es única, pues está sola…

Sólo una vez miras allá
y entonces te parece ver algo,
algo que es efímero,
que dura lo mismo que nada.

Sólo una nube cada vez…
Sola, esa nube que te lleva,
que no te deja,
que jamás te acompaña.

Y entonces te das cuenta,
quieres alzar la vista,
mirar aquello que no se ve,
aquello que no quiere estar…

Sólo es una nube, ¡demonios! cada vez,
sólo una nube que no descansa,
que nace, muere y renace,
pero que se empeña en reaparecer…

Solo, perdido, aturdido y agachado…
esa nube…
te conozco y sé que te irás…
y yo también me vendré contigo.

Lo intenté, de veras que lo intenté,
pero jamás te comprendí.
Jamás comprendí
porque te empeñas en ser una nube
una nube tan absurda,
que desde lo alto miras el mundo,
y a veces ries,
o a veces lloras.

Sólo una nube cada vez.
Sólo una sombra en cada nube.
Sólo una vista, una vista
que ya se fue, lejos. Adiós.

4 Comentarios

Tren

Ya estoy en el tren de vuelta a Cusco. Probablemente salga en unos pocos minutos hacia el lugar que abandoné hace una semana o algo así.

Una parte de esta aventura acaba, quizá la menos aventurera, ya que era la única tenía “controlada” y “aventura” implica un cierto grado de incertidumbre. Ahora empieza realmente la aventura, porque ya no sé en qué se va a convertir el día de mañana, porque no tengo ni la menor idea de qué estaré haciendo en unas pocas horas cuando llegue (aunque intuyo que será algo parecido a hostal-lavantedía-internet, pero bueno, ya nos entendemos…).

Estos días en Cusco y provincia (bueno, departamento) han sido impresionantes: por la gente, por lo visto, por las anécdotas y curiosidades, por todo, por haberlo hecho solo… porque hace 13 días que salí de Piura, de ese hogar que me he creado en el Hogar, y casi ni me he dado cuenta de que dos semanas pasan tan rápido que no te da tiempo a captarlas.

…en este diario sólo hay 57 páginas de mi vida. En mi memoria, en el recuerdo, quedan muchas más…

La campana suena. El tren de Cusco avanza a su cierto destino. El mio simplemente avanza.

Comentarios

Putukusi

Paz. Aquí sólo hay paz.

…paz…

Estoy en lo más alto del monte Putukusi, al frente del Machu Picchu, sentado en una gran roca con vistas a todo lo que hay alrededor de la montaña.

…Aguas Calientes…

…ei, nunca lo había conocido así…

Me parecía imposible conseguir subir, porque la primera parte es bastante dura, teniendo que subir por pendientes de 80º por lo menos, a través de unas escaleras que se han instalado para poder subir. Una vez salimos de la espesura lo que queda no es mucho, pero suficiente como para sentirse cansado y tentado de descansar todo el día.

Ver aquí el amanecer hubiera sido magnífico pero no ha podido ser… me venció el sueño y el cansancio.

¡Ah! si alguien sube aquí que sepa que se tarda una hora y quince con paradas, jeje :P

2 Comentarios